Making of: Receta bizcocho de avena y yogur light

Reflexionar es algo que me gusta bastante. Te da una retrospectiva de lo que has hecho o has dejado de hacer por uno u otro motivo. En este caso, esta primera reflexión en el blog va a tratar sobre mi primer video de Youtube (hoy parece que va todo sobre primeras veces). El vídeo consiste en la receta de cómo hacer mi desayuno favorito (del cual ya hablé aquí), el bizcocho de avena y yogur al microondas. Se trata de una comida healthy, rápida y súper sencilla de hacer. Solo hacen falta cuatro ingredientes, en realidad, pero para darle un toque diferente, o como dicen mis amigas, meterle florituras, he añadido alguno más. Este post lo estoy escribiendo sin haber publicado el vídeo aún, de ahí toda esta reflexión. Parece fácil cuando ves tal cantidad de canales, montajes, vlogs, etc. en la Red. Pero ¡nada más lejos de la realidad! Entrar en el mundo de Youtube no es “tan sencillo” como lo pintan.

Para empezar grabar sola, como es mi caso, implica la inversión en un trípode o algún invento que te ayude a grabarte. Vale, sí todos hemos apoyado el móvil en alguna estantería o sobre libros, estratégicamente colocados, pero eso no es profesional. Hablemos en serio. En mi caso, he decidido apostar por una estructura diy para poder grabar las recetas desde arriba. Que era exactamente como me gustaba que se viera (¿conocéis @goodful?, pues esa es la idea). Buscando, obviamente por Youtube, encontré un vídeo que explicaba cómo montar una especie de soporte cuadrado con tubos de plástico. Le pedí ayuda a mi hermano, que se le dan muy bien estas cosas (aunque teniendo en cuenta que es ingeniero y que le encanta montar cosas, no tiene tanto mérito, ¡ja! ¡Gracias Bro! Guiño). Lo compramos y montamos todo en una tarde.

Después llega el momento de grabarlo. No vale cualquier momento. Hay que pensar en la luz, si queremos hablar, en el ruido, en los planos que queremos sacar… Si nosotros montamos la estructura un miércoles, hasta el domingo por la mañana me fue imposible grabar nada. Cuando llegas a casa después de 8 o más horas de trabajo, a parte de que ya se ha ido el sol, no te apetece nada, ponerte a grabar encima de la mesa del salón. Así que el momento idóneo es un domingo por la mañana que tienes todo el día por delante y disfrutas lo que haces, ¿no? Tomas como veinte planos diferentes de la mesa vacía. Exactamente, ¿por qué no me queda igual que los vídeos que veo en Youtube? ¿Será porque no está lo suficientemente cerca? Porque como aún no está editado, ¿no queda igual de bonito? El caso es que al final para una receta que tardo 5 minutos exactos de reloj en hacer, me tiré como 40 minutos. Bueno, pero mejor que sobren planos a que no luego, cuando quiera montarlo piense: “si lo hubiera grabado con la cuchara así, en vez de asá…” Y ni pensando eso, porque ahora me doy cuenta, de que en la cuchara que dejo al lado del bol, donde voy a mezclar todos los ingredientes, salgo yo reflejada y el soporte con el móvil encima, ¡qué maravilla!

En la cuchara que dejo al lado del bol, donde voy a mezclar todos los ingredientes, salgo yo reflejada

Vale, ya lo tenemos grabado y ¿ahora? ¡A montar! Pero…¿qué programa utilizo? La verdad es que en esta parte de la historia yo debería tener un poco de ventaja. En el Master de Periodismo Deportivo nos enseñaron a utilizar Avid, el software por excelencia para la edición de vídeos. Pero eso fue hace muchos años y ese programa cuesta un ojo de la cara, los dedos de los pies y hasta las orejas, si hace falta. Así que estos días he estado investigando cuál podría ser el más fácil, eficiente y, claro, gratis. El ganador ha sido Filmora, un editor sencillo que según las reviews parece bastante intuitivo y con resultados profesionales. Pero…Aún no he podido usarlo porque, cuando por fin me lo descargué después de 20 minutos, tardó otros diez en querer abrirse. Una lástima, la verdad. Y el problema de todo esto no lo tiene el programa, creo yo. Lo tiene mi portátil que al tener como 10 años, no creo que lo soporte muy bien.

En fin, con toda esta reflexión me doy cuenta de que la realidad siempre supera la ficción (y con ficción, me refiero a la paranoia mental que yo me había creado en la cabeza, donde todo era grabar, montar, editar, difundir y ¡ser feliz!). ¡Eh! Pero que no me rindo ¿eh? Que esta vez me he propuesto un objetivo y lo voy a cumplir, pase lo que pase. Aunque tenga que lidiar con estructuras de plástico, móviles que graban al revés (que esto se me había olvidado comentarlo) o editores de vídeo que aún no se si voy a poder utilizar. Nadie dijo que fuera fácil, pero la motivación me puede y si otros pueden, ¿por qué yo no? En el fondo, este post sirve también un poco de promoción, para que el día que por fin suba el vídeo de la receta, haya una pequeña expectación sobre cómo ha quedado al final. Si has llegado hasta aquí leyendo, ¡enhorabuena! tienes mucha paciencia y ¡gracias! por darme un voto de confianza pensando que te iba a contar algo “interesante”. El próximo post prometo hacerlo. Espero no tardar mucho en compartir esto en mis rrss:

@pibertomeo: “Vídeo #receta bizcocho express de #avena y yogur al microondas” #healthylifestyle #foodie #youtube

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