De brunch en Monkee Koffee

¡Que levante la mano quien haya conseguido quedar a la primera con sus amigas! …¿Nadie? ¡Venga alguien habrá…! Totalmente comprobado. Es imposible. No se si a los chicos les pasará lo mismo, pero conseguir que tres chicas coincidan en fechas y horarios para tomar un simple café ¡es toda una odisea! Así empieza la historia de este brunch en Monkee Koffee. Mis amigas y yo llevábamos intentando quedar varias semanas, simplemente para ponernos al día y tomar un café. Finalmente este domingo fue el día clave.

brunch en Monkee Koffee

Hora: 12h.

Lugar: Monkee Koffee, en la calle Vallehermoso, Madrid.

Decidí esta ubicación, porque, como aficionada al buen café, tengo una lista de cafeterías por conocer y, obviamente, esta estaba en ella. Yo soy de las que después de visitar un sitio, le gusta escribir pequeñas notas en la agenda sobre mis sensaciones, el precio, la carta… vamos, mis opiniones al respecto. Así es más fácil que me acuerde de los detalles cuando me piden opinión sobre ese lugar o por qué me gustaría volver o por qué no. Así que me he animado a compartir en este  post esos pequeños apuntes.

La localización es buena. No está en pleno centro de Madrid, pero tampoco está alejado de zonas comerciales. Si andamos un poquito (bueno, un poquito bastante…), podemos plantarnos en la calle Fuencarral para hacer unas compritas. Eso sí, al estar al lado del Polideportivo Go Fit, Golf Canal  y las Instalaciones Polideportivas Canal de Isabel II, aparcar por ahí, lo que se dice fácil no es. Vale, ahora es cuando oigo la voz de mi conciencia, ¿o es la tuya? que me recuerda que en Madrid hay que moverse en Metro. Pero un domingo, pensando en que seguro que la gente, con el buen día que hacía, se iba a mover,  iría a entrenar o comerían en casa de los abuelos… moverían el coche, ¿no? La verdad es que no tardé mucho en encontrar sitio. Aunque al principio sí que pensé que acabaría aparcando en Nuevos Ministerios. Exactamente aparqué en la calle de Jesus Maestro y andando son 3 minutos a la cafetería. En cuanto a la hora, las doce, es una hora punta. ¡No lo recomiendo! Estuvimos allí de parloteo hasta la 13:30h o así y, entonces, fue cuando se vacío y no había nadie.  Así que la mejor hora para tomar un brunch en Monkee Koffee, un domingo es a partir de la 13h.

La mejor hora para tomar un brunch en Monkee Koffee, un domingo es a partir de la 13h

brunch en Monkee Koffee

Se trata de un local bastante acogedor, no es muy grande, pero la decoración moderna e industrial es bastante “foto instagram” (lo cual queda bastante evidenciado si ponemos el hashtag #monkeekoffee en la red social…) Hay una mesa grande central donde puedes compartir asiento y otras pequeñas distribuidas por la cafetería. También tienen dos barras altas. Una pegada a la ventana, justo debajo de la pegatina del mono y otra al lado de la puerta. Al principio no encontrábamos sitio. Había bastante ajetreo, pero justo en el momento que nos disponíamos a sentarnos en la mesa grande, donde parecía que se iban unos turistas, se quedó libre una pequeña mesa redonda roja al fondo del local. Y allí que fuimos.

brunch en Monkee Koffee

Pedimos dos cafés con leche (nota: no tienen leche desnatada.  “Solo leche fresca entera de altísima calidad y super buena” palabras literales del camarero, muy simpático, por cierto), uno descafeinado, un zumo de naranja natural, dos tostas con tomate y otras dos con aguacate. Éstas llevaban pipas de calabaza, semillas de chía y pipas de girasol, como se puede ver en la foto. Yo compartí las tostas de aguacate y estaban deliciosas. Tenían un pequeño chorro de aceite y limón por encima. Pero para nada estaba aceitoso. Todo lo contrario, tenía el toque justo para darle al aguacate el frescor que necesita. Los dos cafés con leche y las tostas de aguacate fueron 9,90€ y el descafeinado, más el zumo y las tostas con tomate estaban dentro de un menú  por 4,50€. En cuanto al café, se nota el tueste y el cuidado especial y la diferenciación que quieren otorgarse. Está muy bien molido y es intenso en su justa medida. Mi amiga, que pidió el descafeinado, fue justo lo que destacó. La intensidad del sabor, incluso siendo un descafeinado.

brunch en Monkee Koffee

brunch en Monkee Koffee

La verdad es que una sola tosta llena lo suficiente como para más tarde comer moderadamente. Teniendo en cuenta que nos lo tomamos todo tranquilamente, a las 14.30h o así cuando, después de media hora hablando en la puerta, nos íbamos a casa, ya empecé a notar la sensación de hambre. Por cierto, quiero hacer mención especial al baño. Suele ser un lugar de culto también, para esas fotos espontáneas de aseo donde ponemos morritos y nos deleitamos colocándonos la camisa o retocándonos el maquillaje. Además de que estaba muy limpio. Debo añadir que, a pesar de que en la foto no se puede apreciar muy bien, porque no sabía cómo sacar el espejo también (que, por cierto,  era el marco de una ventana antigua) ¡me encantó el suelo! Tenía un pequeño recuadro de cerámica en el centro. Ideal para la típica foto de los pies, que obviamente subí haciendo un Boomerang a mi Stories. Aún así se aprecia un poco en la esquinita de abajo a la derecha.

brunch en Monkee Koffee

Sin duda, volveré. Me quedé con ganas de probar la foccacia de pavo y queso o la tosta de crema de cacahuete con plátano y mermelada de frambuesa. ¿Quién se apunta?

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