Bizcochito exprés de almendra

Los fines de semana son los días más deseados por todos. ¡Vale! No he descubierto América, pero es cuando nos sentimos más relajados y, por ende, nos apetece más hacer cosas e innovar. Es el caso de este bizcochito de almendra al limón. Como apasionada de Pinterest que soy, entre las veinticinco mil millones de veces que me meto en la aplicación, encontré una receta con harina de almendra que me llamó la atención el pasado fin de semana. Normalmente suelo hacer cositas en la cocina en función de lo que tengo en el frigorífico y no de lo que me apetece (así no me hago ilusiones). Y dio la casualidad de que me había sobrado un poco de harina de almendra de un rebozado con pollo al microondas. Que ya hablaremos de él en otro momento, porque me quedó riquísimo y crujiente…

Lo que más me gustó de la receta fue su sencillez. Con ingredientes que la mayoría tendríamos en la nevera, podemos hacer un bizcochito perfecto para acompañar nuestro café del mediodía o el de primera hora de la mañana. Eso siempre depende de las ganas de dulce o salado que tengamos…¡ya sabéis que yo soy de dulce!

espresso almendras

La almendra es un fruto seco con sabor dulzón y con grandes beneficios tanto para nuestra salud como para nuestra imagen.  Son ricas en vitamina E, por ejemplo, por lo que contribuyen a que podamos lucir una piel más radiante. Además, fortalecen el cabello y las uñas. Se ven más brillantes y sanas. Otro de los beneficios de las almendras es que son fuente considerable de hierro y su consumo regular mejora la memoria. ¡Perfecto para mezclar ingredientes y recordar recetas! Gracias a su sabor agridulce es ideal tanto para recetas dulces como saladas, así que ¿qué más le podemos pedir a este fruto? ¡Pongámonos manos a la obra!

Tiempo aproximado: 35 min.

Ingredientes:

  • 7 cucharadas soperas de harina de almendra
  • 8 cucharadas de copos de avena
  • 2 claras de huevo
  • 1 quesito fresco 0%
  • 40 ml de leche 0%
  • 40 ml de zumo de limón recién exprimido
  • 1/2 levadura
  • Edulcorante al gusto
  • 6 galletas Chiquilín (¡¡¡me pierdeeeen…!!!)
  • Opcional: aroma de vainilla o la ralladura de un limón

Ya no hay más misterio. Una vez hemos desvelado los ingredientes y las medidas (siempre aproximadas) ya no hay mucho más que explicar. Eso sí, siempre que nos refiramos a este tipo de recetas rápidas y con pocos ingredientes. Está claro que muchas veces el orden en el que mezclemos los productos o el tiempo de maceración influyen muchísimo en la calidad del resultado final. Pero, como este no es el caso, continuemos. En un buen bol mezcla los copos de avena, la harina de almendra, la levadura y trituramos dos galletas Chiquilín. Por otro lado, en un vaso de batidora, batimos las claras, el quesito, la leche y el zumo de limón.

Ya se que había dicho que el orden en este caso daba más igual, pero mientras lo escribía me estaba dando cuenta que para recordarlo, sin tener que mirar la receta una y otra vez, seguir unos pequeños pasos siempre es más fácil. Lo lógico es juntar los ingredientes en grano o “tierra” como los llamo yo, por un lado. Y, por otro, los líquidos. Como esta parte ya la tenemos hecha, ahora es el momento de ¡juntarlo todo! Pero primero precalentemos el horno a unos 180ºC.

Para no manchar de más, echa los ingredientes “tierra” en el vaso de la batidora. Una vez que tenemos la mezcla completa es el momento de endulzar. Lo importante en este paso es no  excedernos. La verdad es que a mí se me fue un poco la mano con la Stevia y chocó un poco con el sabor del limón. Por eso, mi consejo es que vayáis añadiendo poco a poco el endulzante y probando la mezcla. Además, las galletas también van a ayudar en este proceso.

bizcocho almendra

El molde que yo elegí para el bizcochito exprés fue uno de cristal de unos 24 cm de largo y unos 10 cm de ancho, más o menos… Recomiendo que escojáis  uno menos largo y más alto. Así subirá más y se pondrá más esponjoso. Este quedó demasiado finito y no lo suficientemente blandito, pero estaba delicioso, ¿eh?  Vertemos la mezcla en el molde y una vez que esté bien repartido por toda la superficie… ¿recordáis las otras dos galletas Chiquilín que teníamos apartadas? Si habéis sido fuertes y no os las habéis comido, es el momento de trocearlas y echarlas por encima. Tranquilos, sí, yo también me comí un par antes de llegar a este punto. Por eso en los ingredientes de la receta incluyo 6 galletas… todos sabemos que alguna siempre cae mientras cocinamos, ¿o no?

Después, todo listo para meterlo al horno. Lo dejamos unos 20 min a 180ºC, revisando para que no se nos quede sequito, como a mí, o se nos quemen las galletas de arriba.  Y si metemos el cuchillo y esta limpio, ¡ya estará listo! Cuidado no os queméis. Esperad a que enfríe un poco… se que cuesta y huele muy bien, pero merece la pena no despellejarse la piel de la lengua, ¡luego sabrá incluso mejor! ¡Qué rico! ¡Todos a por el tazón de Cola Cao, Nesquik, café o té, ya!

img_0220

img_0221

 

 

 

 

Por si quieres seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *